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Kershaw cierra la clasificación de los Dodgers

Clayton Kershaw, normalmente, había tenido peores actuaciones en los partidos de playoffs que en temporada regular. Anoche se quitó ese mantra.

Kershaw cierra la clasificación de los Dodgers

Falacia: En lógica, una falacia (del latín: fallacia, ‘engaño’) es un argumento que parece válido, pero no lo es. Algunas falacias se cometen intencionalmente para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención debido a descuidos o ignorancia. En ocasiones las falacias pueden ser muy sutiles y persuasivas, por lo que se debe poner mucha atención para detectarlas (Wikipedia).

Y una falacia ha ido acompañando a Clayton Kershaw durante toda su carrera, “que no valía para octubre, que lo suyo no era ese mes, que le podía la presión, que sería un habitante del Salón de la Fama, que es el mejor pitcher del mundo, pero en octubre no es de fiar.” Y si uno mira sus números puede estar de acuerdo. En 9 años de temporada regular ha conseguido 126 victorias por 60 derrotas, 0,677% de victorias, ha concedido 505 carreras en 1770 innings, 1 carrera cada 3,22 innings en los que ha lanzado. Y si entramos en Postseason -y ha llegado a los Playoffs porque ha jugado de forma sublime - ha participado durante 6 años, 3 victorias por 6 derrotas, 0,333% de victorias, ha concedido 44 carreras en 77 innings, 1 carrera cada 1,75 innings lanzados.

Vemos que los números son peores, aunque son muchos menos partidos, por tanto, menos significativos. Y llegamos al partido de ayer, entra en la novena entrada, primera y segunda base llenas, un eliminado y su equipo ganando 4-3. Según la falacia ese partido debía perderlo Kershaw, no sirve para octubre, y en una situación así seguro que volvería a sentir la presión, ya no hay tiempo para remontar, fallar es perder el partido, mientras que cuando uno juega de abridor siempre queda la esperanza de que el partido se pueda levantar, era ahora o nunca. Y Kershaw lanzó como sabe, como lo hace el mejor, y eliminó a los dos jugadores de los Nationals. Y ahí terminó la historia, él es el tercer pitcher abridor en toda la historia en jugar de abridor el partido anterior y cerrar el partido posterior.

Porque las falacias son eso, una aseveración que parece válida pero los hechos futuros demuestran que no es cierta, y los aficionados de la capital que veían otro hundimiento del Titanic se encontraron con la cruda realidad, un buen pitcher siempre es más peligroso que uno peor, por mucho que no se le dé bien octubre.

Y las series empezaron bien para el equipo de Los Ángeles, victoria fuera de casa, con Kershaw abriendo el partido, concediendo 3 carreras en 5 innings, 1,66 carrera/inning, peores números que en su temporada regular, pero siendo mejor que Max Scherzer, que concedió 4 carreras en Seis innings. 4-3 para los Dodgers.

En el segundo partido lanzó Hill, pitcher de 36 años que llegó durante la temporada procedente de los Athletics. Empezó el partido pitcheando de forma espectacular, pero fue bajando de ritmo, concedió 3 carreas en el cuarto inning, salió del campo, golpeó la pared, sangró su mano, volvió al montículo, le endosaron otra carrera en el quinto inning y fue substituido. En ese tiempo consiguió la friolera de 7 Strikeouts, pero eso no sirvió a los Dodgers para ganar, se llevaron una derrota en Washington, 2-5, y la eliminatoria 1-1.

El tercer partido se jugó en Los Ángeles, Maeda lanzaba para los angelinos, y no fue su día, ni el día del equipo. 4 carreras en 3 innings y al banquillo. El melenudo y barbudo Jayson Werth conectó 3 Hits, uno de ellos Home Run. 8-3 para los Nationals y la eliminatoria 2-1 para los de la capital.

Y llegamos al cuarto, si los Dodgers perdían se iban a casa, no era momento de probar al joven Julio Urías, 20 años, su primer año de profesional. Ese era un partido que no se podía perder, ¿y qué ocurriría mañana? Ya lo veremos, pero hoy se tiene que ganar, debemos quemar todos los barcos para poder tener una oportunidad de llegar con vida al último partido. Así que los Dodgers decidieron abrir con Kershaw, pero, ¿si llegamos al quinto que haremos? Pues jugarlo, porque si no llegamos no lo jugaremos jamás. Y Kershaw salió, y no jugó un partido espectacular, 5 carreras para 6,2 innings, 1,32 carreras/inning, sus números de postemporada. Ante él Joe Ross, que no tuvo su mejor día, 4 carreras en 2,2 innings. En la séptima los Nats consiguieron tres carreras y empataron el partido, pero en la octava apareció Chase Utley, bateó, single y Andrew Toles anotó, 6-5 para los Dodgers y hacia el quinto y definitivo partido.

El bullpen de los Dodgers es el noveno mejor según WAR de la Liga, 1,7 puntos. Washinton el tercero mejor, con un WAR de 3,6. Para los Nats abriría su mejor pitcher, Max Scherzer. ¿Cómo enfrentarse a ellos cuando nuestro mejor pitcher ya jugó ayer? Jugando con nuestros pitchers abridores, Hill, Urías y Kershaw. Se tiene que ganar, y mañana será otro día. Y los Nationals se adelantaron 1-0 en la segunda entrada, y en la sexta el entrenador de tercera base hizo correr a Jayson Werth hacia Home, y fue eliminado claramente por el cátcher, de no haber corrido los Nats hubieran dejado corredores en segunda y tercera base, con dos outs, según el Run Expectancy sus probabilidades de anotar hubieran sido de 0,626, pero esa mala decisión del entrenador hizo que no quedara ninguna oportunidad para conseguir una carrera. En una mágica séptima entrada para los angelinos anotaron 4 carreras, 4-1 para los Dodgers. Pero los Nationals no se rindieron, sacaron toda su artillería y consiguieron 2 carreras. 4-3 para los Dodgers, hasta la novena manteniendo el mismo resultado en el marcador. Bateaba Murphy para los de Washington, dos bases llenas, un eliminado y apareció Kershaw para cerrar, y como todo el mundo sabe a Kershaw no se le da bien octubre, así que el resultado era previsible.