PLAYOFFS MLB

El factor Bumgarner manda en los playoffs de la Nacional

Todo aquel que quiera ganar las Series Mundiales tendrá que superar al fabuloso lanzador de los San Francisco Giants.

El factor Bumgarner manda en los playoffs de la Nacional
AL BELLO AFP

Después de todos los fracasos de las legiones romanas por someter a la aldea de los irreductibles galos, Julio Cesar les planteó un reto, doce pruebas semejantes a los trabajos de Hércules. Si las superaban, él comprendería que eran dioses y les dejaría tranquilos. En cambio, si fracasaban en una sola prueba se someterían a la ley romana. El segundo desafío consistía en lanzar la jabalina más lejos que Kermes el persa, caracterizado con un brazo muy musculoso y otro esquelético. En los playoffs de la MLB hay alguien que lanza más duro y es más difícil de vencer que Kermes el persa, Madison Bumgarner.

Los San Francisco Giants llegaron a la postemporada con los Cardinals pisándoles los talones. Pero el equipo de la bahía se transformó en octubre en, posiblemente, el más difícil de derrotar en estas fechas. Llegaron a la Gran Manzana y, como en la canción de Mecano, se colaron en la fiesta de los Mets y se la chafaron. Para superar el Wild Card, Bruce Bochy cuenta con un arma en absoluto secreta. Bumgarner lanzó las nueve entradas del partido, no permitiendo ninguna carrera y sellando el pasaporte de su equipo para las Series de División. Todas las luces de la ciudad de los rascacielos le iluminaron a él.

Madison Bumgarner, nombrado en 2014 por la prestigiosa Sports Illustrated mejor deportista del año, ofrece un rendimiento en octubre que le sitúa en el olimpo de este más que centenario deporte. En las Series Mundiales del citado año, logró la victoria en el primer y cuarto partido. Con únicamente dos días de descanso, hazaña que se sitúa en el umbral de lo sobrehumano, apareció en la tercera entrada del séptimo partido en Kansas, lo que sembró el pánico en la escuadra local y sirvió para que los Giants se anillaran el tercer título en cinco temporadas.

Bumgarner, que era feliz entre los bosques y lagos de su Hickory natal en Carolina del Norte, estuvo a punto de dejar el béisbol tras ser elegido por los Giants en 2007 y ser enviado a las Ligas Menores para completar su maduración como jugador. Todos los días llamaba a casa porque se encontraba fuera de su ambiente. Le costó adaptarse y pensó en dejarlo todo, pero finalmente, para disfrute de todos nosotros, se sobrepuso y fue repescado por los Giants en 2009.

No se conoce parangón a los registros de Madison Bumgarner cuando los partidos son por el campeonato. Ha dejado a sus rivales sin anotar una sola carrera en 22 entradas disputadas fuera de su feudo. Sus apariciones en las series mundiales se cuentan por victorias y permite una E.R.A tan ridícula, que los bateadores rivales que alcanzan base cuando lanza pueden ponerlo en su currículum vitae como un gran logro.

Estos días se disputa la Serie de División entre los Cubs y los Giants, enfrentamiento que para muchos es la final anticipada de la Liga Nacional. En el tercer partido de la serie Bumgarner clavará sus pies en el montículo y se enfrentará como un coloso a la soberbia ofensiva de los Cubbies.

No se sabe quién saldrá vencedor de este soberbio enfrentamiento contra Jake Arrieta, pero si conocemos con certeza dos cosas: una es que al terminar la temporada Bumgarner volverá a Carolina del Norte con Ali, su mujer, y alimentará al ganado, correrá por el bosque, reparará las cercas y ordenará el granero. La otra es que aquel que deseé vencer en el Clásico de otoño, deberá superar, como hicieron Asterix y Obelix con Kermes, el factor Bumgarner.