BARCELONA

Ter Stegen pidió disculpas

Al vestuario le gusta su personalidad, pero le pide contención. El club aceptó la salida de Bravo y lo convirtió en portero de futuro.

Ter Stegen pidió disculpas

Marc André Ter Stegen pidió perdón en público y en privado. El portero que cinco días antes en su casa, Moenchengladbach, se había vanagloriado de su sangre fría en el juego con los pies (“si pongo nervioso a la gente, lo siento”), bajó la cabeza avergonzado en Vigo (“lo siento, perdimos por mí”).

Públicamente, el vestuario respaldó al alemán como exigen los códigos. “El portero del Barça tiene que arriesgar. Cuando sale mal, no los vamos a matar”, justificó Luis Enrique. “Conociéndole, seguirá haciendo lo mismo”, le protegió Piqué.

Son declaraciones de cartón piedra. Como un código del vestuario, hay un código del fútbol y Ter Stegen se lo está saltando a la torera.

Del alemán se recuerdan tres grandes accidentes provocados: el primero, su despeje alocado e innecesario de cabeza en San Mamés en la Supercopa de España (2015) que San José castigó con un gol desde 40 metros. El segundo, su deficiente colocación en Roma, donde recibió un gol desde casi el centro del campo de Florenzi. El domingo fue el tercero. Ha habido más amagos de incendios abortados de milagro, pero que el vestuario detecta. Hay 22 profesionales, 19 son jugadores de campo.

Y ya le han dicho a Ter Stegen que se está equivocando y le piden contención. En los despachos, mientras, miran con inquietud el asunto porque Ter Stegen es una apuesta de futuro del club, que aceptó la salida de Bravo para dar galones al alemán.

Bartomeu anunció que la ampliación de su contrato (que finaliza en 2019) es una de las prioridades esta temporada. Con 24 años y unas condiciones inmejorables, está en el mejor momento para rectificar.