Saints 34 – Raiders 35

La valentía de los Raiders le quita la victoria a Drew Brees

Los Raiders de Jack del Río se llevaron la victoria del doom de New Orleans haciendo gala de arrestos y corazón.

La valentía de los Raiders le quita la victoria a Drew Brees

El monstruoso partido de Brees, 423 yardas de pase y 4 TD, fue insuficiente para que su equipo se llevase la victoria ante uno Raiders que demostraron tener mucho carácter y orgullo. Derek Carr guió a su equipo con 319 yardas de pase, pero lo que destacó fue la facilidad del backfield para aprovechar la superioridad demostrada por su offensive line. Destacar el partido de los WRs de Saints Willie Snead, que se fue a las 172 yardas de recepción y 1 TD, y de Brandin Cooks que logró 143 yardas y 2 anotaciones. 

La primera mitad estuvo marcada por la facilidad de ambos equipos para encontrar los huecos en las secundarias rivales. Los Raiders empezaron pronto a fundir a pases largos a los Saints. La conexión entre Carr y Amari Cooper promete fuegos artificiales. Pero cuando Brees está en el campo no se puede dar nada por perdido. El quarterback de los Saints empezó el partido con una pérdida de balón absurda, por mantener demasiado el balón en las manos. A raíz del TD de los Raiders, obra de Latavius Murray tras un gran drive comandado por Amari Cooper, el ataque aéreo de los Saints apareció.

Snead, Cooks y el rookie Michael Thomas se dividieron el trabajo para destrozar la secundaria de los Raiders, logrando anotar 2 TD. Con el marcador 10 – 17 se llegó al descanso pero con la sensación de que el partido estaba dominado por los Saints. Lo más importante para entender este “dominio” es fijarse en como de la defensa de New Orleans comenzó a ajustar la secundaria y sobre todo a meter más presión a Derek Carr.

La defensa de los Raiders saltó al campo muy enchufada en la segunda mitad obligando a Brees a jugar, incluso, dentro de su propia zona de anotación. Gracias a esta agresividad su equipo dispuso de varias buenas situaciones de ataque. Además el buen hacer de su OL fue abriendo huecos a un Latavius Murray que corría con mucha agresividad entre los tackles de New Orleans.

Pero en New Orleans tiene un hombre llamado Drew Brees al que le encanta sacar el brazo a pasear cuando siente la presión. Desde su yarda 2 logró conectar un pase profundo para Brandin Cooks que, tras ganar por velocidad a Sean Smith, llevó el balón a la zona de anotación poniendo un 24-10 en el marcador muy difícil de levantar para los Raiders. Cuando sales a un campo de juego y haciendo tu mejor juego, el equipo rival te anota un TD de 98 yardas es muy difícil no venirse abajo.

Si hay un equipo en la NFL con personalidad para venirse arriba eso son los Raiders, que se levantaron del golpe del TD de Cooks con un drive lleno de carácter y pundonor que terminó en un FG corto para acercar a su equipo en el marcador. Y más tarde, tras un fallo de FG desde el medio del campo de los Saints, encontrando un nuevo agujero en la secundaria de los Saints y llevando el balón a la yarda 3, en dos pases, que se tradujo en un TD de carrera de Olawale. Los Raiders intentaron la conversión de 2 sin éxito. 19 -24 con 11:53 segundos por jugarse y el partido que volvía a apretarse.

Y que ocurre cuando el partido se aprieta… Efectivamente que Brees saca el bazooka a pasear y los pañuelos aparecen. Dos jugadas largas con “pass interference” defensivo y un carrerón de Ingram a lo “beast mode” bastaron para llevar a los Saints a la yarda 11, snap que acabó en un FG que entró llorando tras ser bloqueado por la línea defensiva. Los Saints volvían a marcharse en el marcador a 8 puntos (19-27).

La raza de los Raiders les llevó a anotar un TD de carrea, desde su yarda 25, y anotar de dos puntos. Los Raiders empataban el partido. Como decía la canción de Queen “The show must go on” y Brees volvió a aparecer. Un balón profundo para Snead que lo llevó a la yarda 20 de los Raiders, en ese momento le placan y suelta el balón que, sin embargo, es recogido por el WR rookie Michael Thomas y conducido a la yarda 2, para que Brees pusiera el balón en las manos de Cadet y los Saints volvieran a poner tierra de por medio. Pero faltaba por escribir el mejor final posible.

Los Raiders volvieron a tirar de orgullo y de juego de carrera, ya que la OL estaba siendo muy superior a la defensiva de los Saints. Latavius Murray llevó a su equipo a menos de 30 yardas y Carr buscó como un desesperado el pase que definitivo. Con 52 segundos para acabar el partido el balón estaba en la yarda 11 de Saints. Derek Carr conectó un pase de TD, para Roberts, que ponía a los Raiders con la opción de ganar el partido si anotaban de 2. Derek Carr conectó con Crabtree Los Raiders se adelantaban en el marcador 34 – 35.

Drew Brees tenía 40 segundos para llevar a su equipo a zona de FG desde su yarda 20. Primer pase completo para Snead, balón en la yarda 44 de Saints. Segundo pase, de nuevo para Snead, y el balón en campo rival. El quarterback intentó acercar un poco más el balón para su kicker , sin lograrlo. Con 5 segundos en el reloj y un FG de 61 yardas el nuevo kicker de los Saints, Will Lutz, tenía la oportunidad de ganar el partido….Pero falló.

Increíble victoria de unos Raiders que tiraron de orgullo y carácter. En esta ocasión Derek Carr se llevó el duelo de pistoleros frente a Brees, eso sí gracias al buen hacer de su backfield.