REAL MADRID

“¿James? Jugar en el Madrid no es fácil, porque hay mucha competencia"

No dijo una palabra más alta que otra en el club y no lo hará ahora: “Estoy agradecido, desde el presidente hasta el último trabajador”.

—¿Le dio muchas vueltas a la cabeza en su año sabático?

—Me ha gustado. Realmente he descansado. He aprovechado para operarme de las cervicales. Nos fuimos a vivir a Vancouver…

—¿Necesitaba descansar mentalmente?

—Mentalmente no. El fútbol a mí no me pone presión. Me gusta lo que hago y seguiré activo hasta que sea así. Podía haber ido al Milán, pero no me pareció una buena opción.

—¿Qué se ha encontrado en Múnich?

—Un gran club, un buen ambiente, una entidad muy bien organizada… Nada que me pudiera sorprender.

—¿Dónde vive allí?

—En un piso en el centro, como en Madrid.

—¿No le agobia el centro?

—No tenemos hijos. Para nosotros (su mujer, Mariann, le acompaña en el momento de la entrevista) es mejor vivir la ciudad.

—¿Echa de menos Madrid?

—Pasamos unos años fantásticos allí. La gente fue siempre muy cariñosa. Pero ahora toca vivir otra experiencia, una nueva cultura, un nuevo idioma…

—¿Qué tal con el alemán?

—Me cuesta mucho (risas). Y eso que lo estuvimos estudiando en Vancouver.

—¿Es más difícil su vida como técnico sin Cristiano?

—(Suspira). Me he encontrado muy bien con Cristiano, ha ayudado mucho para que ganáramos la Champions, como todos. Pero ahora está en el Madrid y es un adversario… Cada plantilla tiene sus características. El Madrid tenía a Cristiano, Ramos, Alonso, Kroos, Modric, Benzema… Jugadores muy fuertes. Ahora tengo otra plantilla con sus características, y para mí el trabajo es el mismo. Mi objetivo es tener una buena relación con los jugadores, se llamen Cristiano o Lewandowski.

—Al contrario, ¿es más fácil su vida con Xabi Alonso?

—Le conozco bien. Es muy importante para cómo quiero jugar. Él se encuentra a gusto en Múnich, le respetan mucho.

—¿Qué le ofrece?

—Experiencia, calidad, ideas claras…

—Cuando Xabi se fue del Real Madrid, usted puso de ‘5’ a Kroos.

—Tiene características distintas, es un poco más ofensivo pero, como entiendo yo el juego, es un futbolista que puede jugar sin problemas en esa posición.

—¿Le preguntó Florentino si quería que vendiera a Xabi?

—Sí, sí, sí… Me preguntó, claro. Era un caso más personal que técnico. Él había pedido salir, quería vivir una nueva experiencia. Y teniendo a Kroos yo estuve de acuerdo al 100%.

—¿Cómo explica el éxito de Zidane en el Madrid?

—Cuando uno empieza el carisma es muy importante, el hecho de ser respetado por lo que has hecho en el pasado.

—¿Es el caso de Zidane?

—A Zidane le pasa eso… Después, cada día es un examen para un técnico. Los jugadores te miran, escuchan lo que dices, y si les gusta, bien, y si no, pierdes un poco… Por tanto Zidane tiene carisma, pero también conocimiento. Lo está haciendo muy bien.

—¿Es más importante para un técnico el carisma o el conocimiento?

—Para mí, lo que pesa más es la comunicación con los jugadores.

—¿Fue el Madrid su experiencia más difícil en ese sentido?

—No, para nada… Siempre he tenido mucha complicidad con los jugadores. Esto fue lo más bonito. Todo lo que hemos hecho lo hemos conseguido juntos. Nunca se ha hecho nada por mi imposición. Todo lo que hicimos, bien o mal, lo hicimos juntos. Lo complicado es cuando no eres capaz de comunicar tu idea a los jugadores o cuando a ellos no les gusta tu idea.

—Hombre, usted llegó a un Madrid que había vivido mucha tensión con Mourinho…

—En general un técnico no tiene un ciclo de más de dos o tres años en un club top. Yo puedo tener un carácter distinto a él (a Mourinho), pero estuve dos años en el Chelsea, dos años en el PSG, dos años en el Madrid… En un club top, que siempre quiere ganar, el ciclo no es tan largo.

—¿Habla mucho con Zidane?

—No mucho, no. Nos hemos enviado algún mensaje, pero tengo una buena relación con él. Me ayudó mucho en el Madrid. Conocía muy bien el ambiente.

—¿Veía en él a un técnico de futuro?

—Sí, sí, porque tiene ganas de aprender…

—¿El gran acierto de Zizou fue tener el valor de poner a Casemiro y sentar a James?

—Su gran acierto fue ganar la Champions (risas). Si esto sucede, es porque algo bueno ha hecho.

—Benítez venía poniendo a Casemiro y en el Clásico lo quitó, y perdió 4-0.

—No me pregunte a mí, yo jugué una temporada con Modric, James y Kroos, y la mayoría de la racha de 22 partidos fue con esos tres. Todo depende del compromiso que tengan los jugadores.

—Claro.

—Mire ahora Guardiola en el City, donde juega con cuatro mediapuntas y un punta, y está ganado todos los partidos. Yo gané la Champions con Modric, Di María, Bale, Cristiano y Benzema en el once.

—¿La gran aportación de Ancelotti de aquel Madrid de la Décima fue Di María en el trivote?

—Porque él estaba comprometido. Un jugador comprometido puede jugar en cualquier posición.

—¿Llegó a plantearle usted a Florentino la vuelta de Di María?

—No, no… Todo lo que hicimos lo hicimos juntos. El club nunca me impuso nada.

—¿Le ha sorprendido el cambio a peor de James?

—Me ha sorprendido un poco. Pero es muy joven. A veces no todo te sale bien. Un año puedes tener problemas. Lo importante para un futbolista es seguir luchando, también si no juegas todos los partidos. Jugar en el Madrid no es fácil, porque hay mucha competencia.

—¿Sabe por qué Florentino decidió prescindir de usted?

—Sí.

—¿Por qué fue?

—Porque la segunda parte de la temporada no fue buena.

—¿Se reunió Florentino con usted para decirle que no seguía?

—Claro que sí.

—¿Qué le dijo?

—Son argumentos personales, pero he de decir que fue sincero conmigo. Aunque mire, de esto no me gusta hablar, porque no quiero entrar en polémicas…

—Pero usted venía de ganar la Décima y cuatro títulos...

—Si me pregunta por lo que sé, es por esto… Pero este hecho no cambia nada para mí.

—¿A qué se refiere?

—Cuando firmé por el Madrid sabía que algún día tenía que salir. Y para un entrenador la experiencia de entrenar al Madrid es única, y por esto tengo que darle las gracias a Florentino. Él me fichó y ganamos la Décima. Hace tiempo aprendí que ser destituido es una parte de tu trabajo. Tengo un buen recuerdo del Madrid, desde el presidente hasta el último trabajador.

—¿Habrá segunda parte o cerró esa puerta?

—Después del Madrid mi sueño era entrenar al Bayern, y en eso estoy.

—Sí que dejó la sensación de haber interiorizado mucho en sentimiento madridista…

—Me gustó mucho todo lo vivido allí. Fueron dos años muy bonitos. Fue fantástico...