REAL MADRID - STADE REIMS

Un trofeo Bernabéu directo al corazón: llega el Stade Reims

Kroos y Bale se prueban hoy en el ‘remake’ de la final de 1956. Morata y Asensio, atractivos de un duelo de gran carga sentimental. No se televisará en Estados Unidos.

Sesenta años han transcurrido desde aquella primera final de la Copa de Europa (1956) y casi todo ha cambiado menos el Madrid, que sigue en el mismo sitio, en el sillón del trono. El Parque de los Príncipes, escenario del duelo pionero, ha sufrido dos grandes remodelaciones y ya no es el principal estadio de Francia. Siete partidos había que jugar entonces para ser campeón y al menos trece se precisan hoy.

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El Stade de Reims, con Kopa y Michel Hidalgo (que conquistó la Eurocopa de 1984 como seleccionador galo), era la joya del fútbol francés y ahora juega en Segunda. Y Santiago Bernabéu presidía un Madrid que comenzaba a hacerse grande y ahora le pone nombre al trofeo que ha empleado el club desde 1979 para presentar sus fichajes a la afición.

Un torneo que ha ido menguando, muy en consonancia con los tiempos. Teresa Herrera, Carranza o Colombino han ido sucumbiendo al peso del dinero que proporcionan las giras asiáticas, americanas y hasta oceánicas. También el Bernabéu, siempre antesala de la Liga, ha ido perdiendo valor. Del lujoso formato inicial, un cuadrangular con cuatro campeones continentales, se pasó al partido único, con rivales de menor fuste hasta 2014, en que ni siquiera se celebró. Regresó en 2015 y hoy pretende tocarle el corazón a la hinchada (sigue el partido en directo en AS.com) frente al adversario con el que comenzó todo.

El Stade de Reims escribió lo mejor de su historia en los cincuenta. Orgullo de una ciudad mediana con una catedral muy admirada, en esa década ganó cuatro de sus seis ligas y jugó dos finales de la Copa de Europa. 

Pasó después 33 años fuera de la primera división francesa, a la que retornó en 2013. Esta primavera volvió a descender. Hoy, después de tres jornadas, es séptimo en la tabla. La temporada pasada jugaron allí el exespanyolista Thievy, el rayista Lass y el hoy bético Mandy.

En esta campaña han llegado diez jugadores a coste cero. Uno de ellos, el excanterano del Atlético Ibrahima Baldé. También un entrenador armenio, Der Zarkarian, con una larga carrera como futbolista y como entrenador en Francia.Nada queda, pues, de aquel fútbol champán de un equipo  por cuyo banquillo pasaron sin demasiado éxito celebridades como Carlos Bianchi o Luis Fernández. 

El Madrid se las verá contra un equipo cuya plantilla tiene un valor de mercado 27 veces inferior al de la suya. Será un duelo descompensado pero con cierta utilidad. Zidane podrá calibrar cómo llegarán a la Liga Kroos y Bale, incorporados de forma muy tardía a causa de su participación en la Eurocopa y a los que pretende poner el domingo en Anoeta.

No estarán ni Cristiano ni Pepe, que andan curándose de sus lesiones en Francia, ni Benzema, que disputó tocado unos minutos en la Supercopa de Europa frente al Sevilla pero con el que no correrá riesgos Zidane. Un contratiempo que asegura esta noche la titularidad de Morata, cuya emotiva presentación ayer choca con su falta de eficiencia en lo que va de verano. El Bernabéu está deseando quererle, por canterano y por comprometido. Y será también el estreno ante su hinchada de Marco Asensio, jugador prodigio de la pretemporada.Con el Stade de Reims viajan hoy Raymond Kopa e Hidalgo. Quizá también Müller. Será una noche para recordar.