TOUR DE FRANCIA

Froome se coronará en París y Nairo le acompañará en el podio

El vasco de 27 años, que ya ganó una etapa del Giro en 2012, dio la victoria al Movistar y al ciclismo español en París. El maillot amarillo no recibió ningún ataque.

Froome se coronará en París y Nairo le acompañará en el podio
Getty Images

Chris Froome cubrió el recorrido sin sobresaltos, sin que nadie probara cómo se había recuperado de su caída del día anterior, y este domingo se coronará por tercera vez en los Campos Elíseos. Romain Bardet y Nairo Quintana le acompañarán en el podio.

El Joux Plane iba a ser el juez de la cuarta y última etapa de los Alpes. Ahí llegaron destacaron Pantano, vencedor de la etapa de Culoz, y Alaphilippe, que cada vez nos recuerda más a Valverde. Ambos subieron a palo limpio: ahora te atizo yo, ahora me atizar tú. Por detrás venía un buen gallo de pelea, Nibali, que también tenía honores que salvar: el del Astana y el suyo propio. Enlazó con ambos y los remachó. No acabaría ahí la película. Ion Izagirre también alcanzó al dúo, pero se consigo a Pantano para formar el trío que se jugaría la victoria.

Izagirre se iba a jugar la victoria en uno de los descensos más complicados del ciclismo, aderezado con lluvia, contra dos de los más brillantes especialistas en bajada. A partir de ahora, habrá que meter también al vasco en el club. Nibali se había caído con Froome en un descenso del día anterior, Pantano perdió la trazada en el Joux Plane y pisó el pasto… Quizá el miedo o el respeto agarrotaron sus piernas. O quizá, simplemente, el hambre de Izagirre era más grande.

En esta penúltima jornada, el Movistar logró maquillar un triste Tour gracias al triunfo de Izagirre, el podio de Nairo Quintana (tercero) y la victoria por equipos. También se maquilla el ciclismo español, que coloca a dos ciclistas en el top-ten: Valverde (sexto) y Purito (séptimo).

Por la general no hubo más batallas, salvo la jugada del Tinkoff, que se impregnó del espíritu del ausente Contador y metió a Kreuziger en la fuga. El checo estaba 12ª en la general, a 9:45. Sagan tiró de su compañero durante kilómetros, poco antes de ser nombre el más combativo del Tour. Se lo merece por cosas como ésta. Kreuziger llegó a ser virtualmente segundo, pero la etapa se le hizo larga: llegó sexto y acabará decimo en París. ¿Y Chris Froome? Pues sus compañeros y sus rivales le llevaron a la sillita la reina hasta la meta. Nunca sabremos si le dolía algo del día anterior, porque nadie quiso saberlo.