Pedro Galván

El efecto paranormal Arbeloa

Pasan cosas extrañas en España.

Por ejemplo: 1,2,3... responda otra vez:

los bocadillos con calamares,

que haya gente que le guste torturar animales, que haya corrupción de políticos de todos los colores y que la gente siga votando a esa misma gente que les está robando,

que, mira que hay gente de valía, y no despegamos,

que el Barça casi regale la Liga,

que el PIB no arranque,

las banderitas,

que el Atleti pierda con el colista,

que nos gustan pocos deportes, solo si tenemos a alguien que gane, léase el ciclismo con Indurain, el tenis con Rafael Nadal o la Fórmula 1 con Fernando Alonso... (ahora nos da por el badminton y por el patinaje artístico pero solamente porque tenemos dos súper campeones)

que no suban las exportaciones como deberían,

o que Arbeloa se despida como un héroe del Bernabéu.

Al principio creía que los merengues de hoy estaban de cachondeo, pero luego he visto una camiseta gigante de Arbeloa, aficionados con su camiseta y luego lo han levantado en volandas, como el típico campeón de película americana que marca en el último segundo y la chica guapa le da un beso. A lo Teen Wolf (pero la uno, la dos es muy mala)

Me imagino Sky en Inglaterra o la Rai 1 en Italia, entrando en la parte deportiva internacional y preguntándose en la redacción: "¿oye lo de Arbeloa es coña o va en serio?"

El Barça no somos un ejemplo de cómo tratar a nuestros ídolos pero que bestias competitivas que cubrieron de gloria al Madrid y que los del Barça sufrimos en nuestras carnes durante muchos años, hayan salido por la puerta de atrás como Raúl o Casillas y que luego uno vea atónito como se mantea a Arbeloa, es sin duda, un efecto paranormal.

Puedo llegar a creer en niñas de la curva o aliens que te abducen y te llevan a Raticulín, antes de lo que hemos visto que pasaba hoy en el Bernabéu...

O a lo mejor es que estaban todos de cachondeo y no nos lo han dicho.

Los merengues cuando quieren, son muy salaos.