Afortunadamente, la incidencia del robo de autos en Estados Unidos se ha estabilizado tras periodos de alta volatilidad, aunque las metodologías empleadas por grupos delictivos muestran una sofisticación técnica sin precedentes.
Los autos más robados en Estados Unidos durante este ciclo reflejan una transición clara desde el oportunismo mecánico hacia la explotación de vulnerabilidades digitales avanzadas. Esta realidad obliga a los propietarios a replantearse la eficacia de los sistemas de protección instalados de fábrica en las unidades.
Durante el último lustro, la industria observó cómo ciertos modelos de marcas coreanas dominaban los titulares debido a un fallo de seguridad que se volvió viral. Aquel escenario de crisis parece estar bajo control gracias a las actualizaciones masivas de software, pero el problema ha mutado.
En este momento, el enfoque de las organizaciones criminales apunta hacia dos vertientes opuestas: la obtención de vehículos masivos para el mercado de piezas y el robo por encargo de unidades de alto rendimiento destinadas a la exportación ilegal.
Los autos más robados en USA
El análisis de la National Insurance Crime Bureau (NICB) para el primer semestre de 2025 revela una tendencia persistente en vehículos de alta circulación. Estos automóviles son valorados en el mercado negro principalmente por la alta demanda de los componentes individuales en talleres de desmantelamiento.
- Hyundai Elantra: 12,450 unidades reportadas.
- Hyundai Sonata: 10,120 unidades reportadas.
- Honda Accord: 9,230 unidades reportadas.
- Chevrolet Silverado 1500: 8,800 unidades reportadas.
- Honda Civic: 7,150 unidades reportadas.
- Kia Optima: 6,890 unidades reportadas.
- Ford F-150: 5,420 unidades reportadas.
- Toyota Camry: 5,100 unidades reportadas.
- Honda CR-V: 4,950 unidades reportadas.
- Kia Soul: 4,500 unidades reportadas.
Esta lista demuestra que los vehículos económicos y de trabajo siguen liderando las cifras brutas. Los delincuentes prefieren estos modelos por la facilidad de distribuir las piezas en el mercado secundario. Igualmente, la falta de inmovilizadores en versiones antiguas de marcas coreanas sigue alimentando estos números negativos año tras año.
El peligro en la alta gama
Un enfoque distinto es el que ofrece el Highway Loss Data Institute (HLDI), el cual mide qué tan probable es que un auto sea robado en comparación con el total de unidades que circulan de ese mismo modelo. En este apartado, los deportivos y las camionetas de lujo desplazan a los sedanes económicos debido a la rentabilidad del robo organizado.
- Chevrolet Camaro ZL1: Este modelo tiene una frecuencia de robo 39 veces mayor al promedio nacional.
- Acura TLX (4WD): Presenta un riesgo 21 veces superior a la media del mercado.
- GMC Sierra 2500: Registra una probabilidad de pérdida 10 veces más alta que el estándar.
- Dodge Durango: Mantiene un índice de sustracción 6 veces por encima del promedio.
- Land Rover Range Rover: El riesgo es 5.5 veces mayor a lo habitual para este segmento.
Aquel automóvil deportivo de Chevrolet se ha posicionado como el modelo con la mayor frecuencia de robo relativa en el país. Dicho activo no es buscado para desmantelarlo en un taller clandestino; se persigue por el valor intrínseco, la potencia y la demanda en mercados extranjeros.
La probabilidad de que un propietario de este ejemplar sufra una pérdida es alarmante. Los grupos delictivos que operan en este sector no son improvisados y emplean técnicas de clonación de señales inalámbricas que capturan la frecuencia de la llave en cuestión de segundos.
Áreas metropolitanas con mayor impacto
El impacto del crimen automotriz no se distribuye de forma uniforme por todo el país. Existen puntos calientes donde la infraestructura de vigilancia ha sido superada por la velocidad de las bandas organizadas, creando zonas de alto riesgo para cualquier conductor.
- Bakersfield, CA: Registra una tasa de 1,120 robos por cada 100,000 habitantes, liderando el ranking nacional.
- San Francisco-Oakland, CA: Presenta una tasa de 1,050 incidentes, con un incremento notable en el robo de accesorios.
- Albuquerque, NM: Mantiene una cifra de 980 robos, impulsada por su posición geográfica estratégica.
- Portland, OR: Reporta 920 casos por cada 100,000 personas, enfocándose en modelos de marcas japonesas antiguas.
- Memphis, TN: Registra 890 incidentes, donde la sustracción de camionetas de carga es la prioridad delictiva.
Las condiciones en estas ciudades han obligado a las autoridades locales a implementar operativos especiales de monitoreo constante. Aunado a esto, las aseguradoras han comenzado a aplicar recargos significativos en las pólizas para quienes residen en estos códigos postales específicos.
Los autos más robados en USA: Hackeos por faros y puertos OBD
El uso de herramientas físicas pesadas ha quedado relegado frente a métodos como el «CAN bus injection». Los ladrones logran acceder a la red interna del vehículo retirando secciones del guardabarros para conectarse directamente al cableado de los faros delanteros.
A través de este punto de acceso, introducen códigos maliciosos que engañan a la computadora central, logrando que el sistema crea que hay una llave autorizada presente.
Modelos de marcas reconocidas como Toyota y Lexus han reportado incidentes bajo este esquema, demostrando que la fiabilidad de ingeniería no siempre garantiza invulnerabilidad informática.
De la misma manera, el puerto de diagnóstico OBD-II es utilizado para reprogramar llaves vírgenes en menos de dos minutos. Las bandas criminales portan dispositivos compactos que ejecutan el proceso de forma automática, permitiéndoles retirarse con el vehículo sin activar alarmas sonoras.
Esta evolución técnica ha forzado a los fabricantes a encriptar los protocolos de comunicación interna, aunque la respuesta de las marcas suele ir un paso atrás de la innovación delictiva constante.
Curiosidades y realidades del entorno delictivo en 2026
Dentro del complejo mundo de la protección vehicular, existen factores que pasan desapercibidos para el público general:
- El robo de componentes específicos, como los módulos de bolsas de aire, genera ahora mayores márgenes de ganancia que la venta del auto completo, llegando a valer hasta $800 por unidad.
- Determinadas aseguradoras han iniciado programas de distribución gratuita de dispositivos físicos de bloqueo para propietarios de marcas vulnerables en ciudades críticas.
- Las leyes de rastreo de metales preciosos han logrado frenar el robo masivo de convertidores catalíticos en gran parte del territorio nacional en los últimos meses.
- Vermont y New Hampshire se posicionan nuevamente como las regiones con menor incidencia de este delito en toda la nación estadounidense.
- El uso de inhibidores de señal GPS es la herramienta más común para evitar que el propietario rastree el vehículo tras la sustracción.
La gestión de seguridad de los autos más robados en Estados Unidos ya no se limita a verificar el cierre de puertas antes de dormir. Requiere un entendimiento profundo de la higiene digital y la prevención física coordinada.
La colaboración entre departamentos de policía y equipos de ingeniería automotriz está rindiendo frutos, pero el riesgo permanece activo para quienes no actualizan los protocolos de cuidado personal.
Estar informado es la herramienta más poderosa para cualquier conductor que desee proteger esa inversión frente a los autos más robados en Estados Unidos en este complejo 2026.
