Comprar un auto usado siempre es una especie de ruleta. Nunca se sabe a ciencia cierta qué va a tocar. Pero, cuando se ve ese precio increíblemente bajo junto a un odómetro alto, la tentación es enorme.
Entonces, surge la gran pregunta: ¿Vale la pena arriesgarse con un auto que ya ha recorrido un buen trecho?
Antes que todo, hablemos de los problemas potenciales que podrían estar acechando bajo el capó:
Desgaste general: Es obvio, pero hay que decirlo. Un auto con muchos kilómetros o millas ha sufrido más. Motor, transmisión, suspensión… todas esas piezas han trabajado duro y, por lo tanto, están más cerca del final de su vida útil.
Mantenimiento (o la falta de él): Aquí está el quid de la cuestión. Un auto con muchos kilómetros o millas puede ser una joya si el dueño anterior fue meticuloso con el mantenimiento. Pero, ¿y si no lo fue? Reparaciones costosas podrían estar a la vuelta de la esquina.
Tecnología obsoleta: Los autos más antiguos, lógicamente, no tienen las últimas características de seguridad y tecnología. Así que, si se valoran cosas como la conectividad, los sistemas de asistencia al conductor o incluso una simple cámara de reversa, podrías sentir que estás conduciendo una reliquia.
Valor de reventa: Por supuesto, un auto con alto kilometraje tendrá un valor de reventa menor. Aunque esto puede no ser un problema si planeas conducirlo hasta que «diga basta».
El lado brillante: Cuando comprar un auto así puede ser una ganga
Pero, no todo es pesimismo. De hecho, hay situaciones en las que un auto con muchos kilómetros puede ser una excelente compra:
Precio: Obviamente, este es el mayor atractivo. Se puede conseguir un auto mucho más barato que uno con menos kilómetros. En consecuencia, esto deja dinero extra para posibles reparaciones o para invertir en otras cosas.
Depreciación: La mayor parte de la depreciación de un auto ocurre en los primeros años. Por consiguiente, un auto con muchos kilómetros ya ha pasado por esa fase, por lo que su valor no caerá tan rápidamente.
Historial Conocido: Si se puede acceder al historial de mantenimiento del auto, se tendrá una idea clara de cómo ha sido tratado. Entonces, sabrá si ha tenido problemas recurrentes o si ha sido cuidado a cuerpo de rey.
Modelos Confiables: Hay modelos de autos que son conocidos por su durabilidad. Así pues, si se elige uno de estos, incluso con muchos kilómetros, podrías tener auto para rato. Los autos japoneses tienen una reputación por su durabilidad. Concretamente, ciertos modelos de Toyota y Honda son conocidos por su capacidad de soportar un alto kilometraje con el mantenimiento adecuado. Por esto, es recomendable una investigación.
¿Cómo tomar la mejor decisión al comprar un auto?
Entonces, ¿cómo saber si ese auto con muchos kilómetros es una oportunidad o una trampa? Aquí tienes algunos consejos clave:
- Inspección mecánica: Fundamental. Llevar el auto a un mecánico de confianza para una revisión completa. De esta forma, se podrán detectar problemas ocultos y tener una estimación de los costos de reparación.
- Historial de mantenimiento: Pedir el historial completo. ¿Se han hecho los servicios a tiempo? ¿Se han reemplazado las piezas clave?
- Prueba de Manejo: Por supuesto. Prestar atención a cualquier ruido extraño, vibración o comportamiento inusual.
- Investigación: Investigar sobre el modelo específico del auto. ¿Tiene buena reputación de confiabilidad? ¿Hay problemas comunes que debes conocer?
- Negociación: Si se encuentran problemas, usarlos para negociar el precio.